El lugar donde se guarda la información siempre necesaria e importante, pero menos actualizada… Un espacio sin trampas para ratones, sin termómetros ni controles de humedad, con muchos pececillos de plata que brindan con celulosa virtual a nuestra salud y a la de nuestros lectores…

La carta de navegación



¡Nuestra más cordial bienvenida a la bitácora de un bibliotecario (y de una maestra)!
"Bitácora de un bibliotecario" fue un weblog personal, un diario de travesía que refleja el recorrido de una pareja -un bibliotecario argentino, Edgardo Civallero y una maestra española, Sara Plaza- a través de sus aventuras cotidianas y de sus conflictos, descubrimientos, triunfos y fracasos en el marco de América Latina.
Este weblog fue mantenido entre los años 2004 y 2014; a partir de 2009 los temas personales se pasaron al blog "Civallero & Plaza". En 2015, "Bitácora de un bibliotecario" se cerró definitivamente, y los temas bibliotecario pasaron a tratarse en el blog "Bibliotecario".
"Bitácora de un bibliotecario" posee un cuerpo central en el cual se presentan, periódicamente, reflexiones y breves ensayos sobre temáticas puntuales relacionadas con el mundo de las bibliotecas y la lectura, pero también con viajes, política, educación y sociedad. En la barra lateral se sitúa un espacio de presentación del blog, las publicaciones académicas de todos estos años y los archivos de entradas previas.
En relación a la producción académica, todos los textos relacionados con la temática "Bibliotecas indígenas" han sido organizados en "Bibliotecas y pueblos originarios", hacia donde redirige el enlace pertinente de la barra lateral. Los demás han sido clasificados por materia.
El blog es un espacio cuyos contenidos están protegidos por copyright y distribuidos a través de una licencia Creative Commons. Solicitamos a todos aquellos que utilicen lo que escribimos que citen debidamente su fuente de información.
En líneas generales, de esto se trata este weblog. Aunque surgirán muchas más cosas una vez que comiences a navegar por estas páginas. Las puertas siempre estarán abiertas para que vuelvas a visitarnos, para que nos escribas, y para que dejes la señal de tu paso por esta "Bitácora de un bibliotecario" que ya es más que eso: es una "bitácora de a dos" escrita para muchos...